200.000 litros de limonada
Más de 200.000 litros de limonada se venderán a lo largo de los próximos días en los bares de León capital, siguiendo una tradición de Semana Santa reflejada en la expresión 'matar Judíos'.
Los hosteleros leoneses creen que la venta de limonada sobrepasará así el récord de los registros previo a la pandemia solo "si el tiempo acompaña".
La limonada es la bebida más típica de la Semana Santa y, según los cálculos del sector, sólo en las jornadas previas al esperado tiempo santo se venderán los 50.000 litros de un licor sin comparación.
La Asociación de Hostelería de León no tiene una estimación final pero cree que los objetivos de presencia turística se cumplirán y eso conllevará que los datos no se alteren.
Una bebida sin secretos
La limonada no tiene secretos, o quizá los tiene todos, pues cada establecimiento introduce sus propias variaciones sobre una base inalterable. "Vino rebajado, azúcar y fruta", afirman los hosteleros. A partir de ahí, las fórmulas pueden diferir, convirtiéndola en una bebida con identidad propia.
El consumo de limonada en Semana Santa está asociado a una tradición de siglos, en la que la expresión 'matar judíos' aparece documentada desde el siglo XIV.
Actualmente, la Asociación de Hostelería de León señala que la elaboración de limonada casera para la venta no está expresamente prohibida, aunque sí requiere un registro sanitario, lo que limita su producción dentro del sector.
El origen de la expresión
En León, el consumo de limonada ha estado históricamente vinculado a la expresión 'matar judíos'. Su origen no está del todo claro, aunque la mayoría de las versiones coinciden en que se relaciona con los conflictos entre cristianos y judíos en la Edad Media.
Uno de los episodios más citados se remonta a finales del siglo XII, cuando los reyes Alfonso VIII de Castilla y Pedro II de Aragón atacaron las juderías de León, situadas entonces en Puente Castro, lo que obligó a los judíos a refugiarse en otras zonas de la ciudad, como el barrio de Santa Ana y la plaza de San Martín.
Otra teoría apunta a un hecho ocurrido en el siglo XIV, cuando el noble leonés Suero de Quiñones, endeudado con un prestamista judío, promovió una revuelta contra la comunidad hebrea. Se dice que, entre Jueves Santo y Viernes Santo, Quiñones y sus seguidores asaltaron la judería, matando a numerosos judíos, incluido su acreedor, y que luego celebraron su acción bebiendo vino. De ahí habría surgido la tradición de "matar judíos" en Semana Santa.
Otras interpretaciones
Otra hipótesis sostiene que, para evitar ataques a la comunidad judía durante la Semana Santa, las autoridades permitieron el consumo de limonada, una bebida alcohólica ligera, en unas fechas tradicionalmente dedicadas a la abstinencia y el ayuno. La intención era que los posibles agresores se embriagaran y desistieran de sus ataques.
A pesar del origen polémico de la expresión, la costumbre de beber limonada en Semana Santa sigue siendo una de las tradiciones más arraigadas en León, manteniendo su presencia tanto en los bares como en las celebraciones populares.