León es la segunda provincia de la Comunidad que más pruebas de cáncer colorrectal hace, con 24.000
De las 74.018 invitaciones enviadas, se realizaron la prueba en 2023 un total de 23.965 usuarios, lo que corresponde a una participación del 41,3%, por encima de la media de Castilla y León | 1.358 de estas pruebas resultaron positivas, un 4,4% del total

Pese a que el cáncer colorrectal es el tercero por incidencia de nuevos casos entre la población general, tras el de próstata y el de mama, el mensaje no cala entre la población de Castilla y León. La detección precoz es la principal medida para reducir su impacto y su mortalidad, y aunque Sacyl ofrece este programa a la población de forma gratuita en los centros de salud desde hace más de 20 años, aún su partición es muy baja. De hecho, ni la mitad de los invitados a participar en este cribado, a partir de los 50 años, acude a hacerse las pruebas.
Los últimos datos disponibles consultados por Ical arrojan que un tímido 40,8 por ciento de la población optó por realizarse el test de sangre oculta en heces, porcentaje que podría ser algo más elevado, ya que desde que se recibe la carta el usuario de Sacyl dispone de dos años para ello. Las cifras se observan con preocupación desde Salud Pública, puesto que aunque el programa avanza en cobertura (hace una año se amplió a las personas de 70 a 74 años) y eficacia, aún se enfrenta al reto de la participación, que se traduce en una posible falta de percepción de riesgo entre la población.
Este lunes, 31 de marzo, se celebra el Día de Mundial de la Prevención del Cáncer de Colon, una fecha en la que Consejería de Sanidad de Castilla y León refuerza su compromiso en la lucha contra el cáncer colorrectal, uno de los tumores más comunes en España, y recuerda que la detección precoz juega un papel crucial en su tratamiento y en la mejora de las tasas de supervivencia. También, insiste en que el programa de cribado busca reducir la incidencia y mortalidad por este tipo de cáncer mediante la identificación temprana de lesiones precancerosas y de tumores colorrectales en estadios iniciales.
Un programa, clave
El cribado de cáncer colorrectal de Castilla y León, que comenzó en noviembre de 2013, utiliza el test de sangre oculta en heces (TSOH), una prueba sencilla que debe realizarse cada dos años para detectar posibles indicios de cáncer. Si el test resulta positivo, se realiza una colonoscopia para confirmar el diagnóstico y, en algunos casos, extirpar lesiones precancerosas antes de que puedan evolucionar a cáncer invasivo.
El programa está dirigido a hombres y mujeres con edades comprendidas entre los 50 y los 74 años, con una participación progresiva desde 2017, cuando se comenzó a invitar a toda la población diana. En 2023, se enviaron 383.046 invitaciones válidas a personas de entre 50 y 69 años (todavía no se había ampliado la edad a los 74), y de ellas, 156.413 acudieron al programa, lo que representa una tasa de participación provisional del 40,83 por ciento.
Aunque este porcentaje es un avance, la participación sigue siendo inferior a lo deseado, lo que preocupa a las autoridades sanitarias. Por provincias, Soria encabeza las cifras de participación con un 50,44 por ciento, mientras que Zamora se encuentra a la cola con solo un 36,92 por ciento de participación. Por debajo del 40 por ciento se encuentran también Segovia (37,58) y Valladolid y Ávila se acercan, con un 39,4 y un 39,59 por ciento, en cada caso. Burgos está en el 41,17 por ciento, muy similar al 41,25 por ciento de León, y de Palencia, con un 41,46. Salamanca está en el 43,39 por ciento.
Baja percepción de riesgo
Entre las razones principales de la baja participación, los expertos coinciden en la baja percepción de riesgo. Diversos informes arrojan que las personas no asocian el cáncer colorrectal con un riesgo real hasta que alcanzan una edad avanzada, y es precisamente a partir de los 50 años cuando este tipo de cáncer puede comenzar a manifestarse, a menudo sin síntomas evidentes.
Este desconocimiento sobre la gravedad del cáncer colorrectal y los beneficios de la detección precoz es uno de los principales obstáculos para lograr una mayor participación en el cribado. De hecho, a medida que las personas se acercan a los 60 años, aumenta la aceptación de la prueba, lo que subraya la importancia de sensibilizar a la población sobre la relevancia de este tipo de pruebas, incluso en etapas más tempranas.
La detección precoz marca una diferencia crucial en el tratamiento del cáncer colorrectal. Puede ser la diferencia entre la vida y la muerte; de detectar una lesión precoz en una colonoscopia que puede tratarse en ese mismo momento, a detectarlo ya en una fase muy avanzada. Cuando el cáncer se detecta en una fase temprana, el tratamiento es menos invasivo y las posibilidades de recuperación son altas. Sin embargo, cuando se detecta en estadios avanzados, las opciones terapéuticas se reducen significativamente.
A pesar de los desafíos en la participación, el programa ha mostrado resultados positivos en cuanto a la detección de cánceres y lesiones precoces. En 2023, se identificaron 157 casos de cáncer colorrectal invasivo, 741 adenomas de alto riesgo, 717 adenomas de riesgo medio y 1.124 adenomas de bajo riesgo. Además, 6.980 personas fueron derivadas para realizarse una colonoscopia debido a un test positivo, lo que representa un 4,46 por ciento de los casos.
Buzones para recoger muestras
Con el objetivo de facilitar la participación de los ciudadanos, la Consejería de Sanidad de Castilla y León ha implementado varias medidas. Una de las más recientes es la instalación de buzones para la entrega de muestras en los centros de salud, un sistema que se comenzó a probar en 2024 con resultados muy positivos. Estos buzones permiten que los pacientes entreguen sus muestras en cualquier momento durante el horario de apertura de los centros, sin necesidad de hacer una segunda cita en el laboratorio, lo que facilita la accesibilidad y mejora la experiencia del usuario. Desde finales de febrero, los buzones están disponibles en todos los centros de salud de la Comunidad.
Además, Sanidad ha ampliado la edad de cribado y ha optado por el uso de nuevas tecnologías para mejorar la precisión y la comodidad de las pruebas están en la agenda de la Consejería de Sanidad. También trabaja en el fomento de hábitos de vida saludables a través de campañas de concienciación y educación, con el objetivo de llegar a la población más joven y prevenir no solo el cáncer colorrectal, sino también otras enfermedades relacionadas con el estilo de vida.