La oposición socialista renuncia a tramitar su ley contra la violencia de género para buscar el acuerdo con el texto de la Junta

La oposición socialista renuncia a tramitar su proposición de ley contra la violencia de género de Castilla y León para buscar el consenso con la norma presentada por la Junta, en una línea abierta tanto por el presidente del Ejecutivo autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, como por el nuevo líder autonómico socialista, Carlos Martínez.
En las Cortes están registradas para su tramitación, la proposición de ley de modificación de la ley de 2010 contra la violencia de género de Castilla y León, firmada por el Grupo Socialista, y el proyecto de ley de atención integral a las víctimas de violencia de género en Castilla y León, remitido por la Junta.
Prórroga
El Grupo Socialista pidió una prórroga para la presentación de las enmiendas, que ha finalizado sin recurrir a otra nueva y con la presentación de sus propuestas, lo que lleva a la retirada de su proposición de ley en la búsqueda del acuerdo con la ley del Ejecutivo, según confirmaron a Ical las fuentes consultadas en este grupo.
Fernández Mañueco tanto en su respuesta en el pleno de las Cortes a una pregunta de Luis Tudanca como en el debate de política general apeló al consenso y confió en que se materialice en la tramitación en las Cortes con la base del “buen texto” presentado por su Gobierno, que cuenta con los dictámenes de los órganos consultivos y la participación de las partes afectadas.
Sin embargo, la propuesta de resolución presentada por el Grupo Socialista en esta materia fue rechazada por PP y Vox en el debate de política general, aunque la viceportavoz socialista, Patricia Gómez, manifestó que su grupo siempre será un “aliado” de la Junta en la lucha contra la violencia machista y el negacionismo de la misma.
Celebrada la sesión de política general, con apelaciones de ambas bandas al acuerdo aunque no cerrado a lo largo de réplicas y dúplicas en el debate, estaba abierta la prórroga de las enmiendas, solicitada por la oposición socialista que tenía los días 22 y 23 de febrero la celebración de su XV Congreso en la ciudad de Palencia, con el que abrió un nuevo tiempo y liderazgo en el partido.
La decisión adoptada ha sido no pedir otra prórroga y presentar sus enmiendas al proyecto de ley de la Junta, como confirmaron las fuentes consultadas, que también admitieron la retirada de su texto para trabajar en el proyecto de ley del Ejecutivo, el único hasta la fecha en las Cortes presentado por el equipo de Fernández Mañueco.
Extender los tipos de violencia
Junta y Grupo Socialista abogan, en sus respectivas normas, por convertir a Castilla y León en “vanguardia” y “referencia” en la lucha contra la violencia de género en España, tanto en la extensión de este concepto a nuevas víctimas, como en contar con más medios y en blindar los centros de protección.
En pleno proceso de renovación orgánica, el portavoz socialista, Luis Tudanca, presentó el pasado 10 de diciembre la proposición de ley para modificar la existente desde 2010 contra la violencia de género y adaptarse al pacto nacional, admitida a trámite dos días después en la reunión de la Mesa, pero sin que se haya tomado en consideración por el pleno.
En concreto, además de la violencia física y psicológica, extiende la norma este concepto y protección a el intento de condicionar la libertad sexual y reproductiva, la lucha contra la prostitución, la violencia vicaria y la violencia ejercida en entornos digitales, siempre combatidas con todos los medios.
Ley propia de la Junta
La Junta ya había anunciado una ley propia, que se aprobó en el primer Consejo de Gobierno de 2025 (9 de enero). En la misma, se tipifican nuevas formas de agresión como la digital y tecnológica, la vicaria o la de segundo orden y se protege a más víctimas, como niñas y adolescentes en situación de violencia de género, menores que se encuentren bajo su patria potestad o guarda y custodia, familiares por consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado inclusive que convivan con la víctima y las mujeres castellanas y leonesas retornadas que hayan sido víctimas de esta violencia en otro país.
El presidente de la Junta afeó a la oposición socialista que se adelantara con esta norma cuando su Gobierno había anunciado y presentado el anteproyecto, pero, tras el cruce de reproches, la nueva ley para proteger a las mujeres víctimas de violencia machista, que ambas partes marcan como un “compromiso inquebrantable”, puede ser el primer acuerdo de esta legislatura entre entre Ejecutivo autonómico y PSCyL.