El tiempo

Prismas

Como madrileño acogido desde hace unos cuantos años en esta ciudad he de decir que allí no somos conscientes de la situación que se crea a nuestro alrededor. Vivimos en el ojo de la tormenta viendo tranquilamente el cielo azul. Por lo general, cosa de la cual me avergüenzo bastante, no mostramos interés alguno por el resto del interior de la península, si acaso por las costas que luego invadiremos en periodo estival. Hasta que no viví aquí no me di cuenta de lo olvidados que están, en todos los aspectos, algunos territorios. Lo difícil que es retener talento educado con el dinero de cada autonomía para que luego revierta en la propia tierra y no se pierda por las calles de Chamberí. Esta situación personal me ha llevado a ver, tanto mi tierra natal como mi tierra de adopción, desde diferentes ángulos, cosa que enriquece de lo lindo.