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La necesaria unidad. Leonesismo y centro izquierda

Consecuencia inmediata del resultado en las primarias del PSOE es el desistimiento de facto por parte del PSOE de León de cualquier asomo de apoyo a un proceso autonomista

Definitivamente no ha podido ser. La militancia del PSOE leonés ha hablado y ha decidido seguir por el camino trillado, conformista y clientelar. Javier Alfonso Cendón se ha impuesto en estas primarias por holgada mayoría.

Empezaba diciendo “definitivamente”, aunque es probable que por las denuncias generadas ante la cascada de irregularidades se produzca, eso sí en un plazo de Justicia Española, un repaso judicial al proceso electoral... Que terminará en nada, viendo cómo se han puesto de perfil Comité de Garantías y la propia Ejecutiva Federal ante el cúmulo de arbitrariedades. Victoria en principio de Cendón, pero indiscutiblemente polémica.

Cartel del 28 congreso del PSOE.
Cartel del 28 congreso del PSOE.

Y no entraremos en más análisis, porque lo que aquí se trata de dilucidar no es si los partidos funcionan con democracia interna, sino lo que a la provincia de León corresponde tras el fracaso de Moreno. Aunque hablar de Moreno y fracaso es ser demasiado severo. Bastante ha tenido el hombre con llegar a presentarse contra el oficialismo.

Consecuencia inmediata de este resultado es el desistimiento de facto por parte del PSOE de León de cualquier asomo de apoyo a un proceso autonomista. Los que pensamos que León debe salir de esta comunidad engendro nos hemos quedado sin la posibilidad de que desde un partido nacional se enarbole la bandera de la autonomía vía artículo 144 de la Constitución. 

A nadie se oculta que la opción clara de este apoyo por parte de un partido de implantación nacional era el PSOE, que en la provincia de León siempre, sí siempre, ha exhibido un cierto pedigrí leonesista. Pues no tal, y que además se preparen los que representan esa facción, teniendo en cuenta cercano pasado del partido, especialista en poner el tren de laminación en marcha contra aquellos que no sigan la línea de la dirección. Hace poco el mismo Cendón mostraba puertas de salida y desde cierto diario se oficiaban exequias sin rubor y con cadáveres aún muy vivos. Elegancia sin par.

A este centro izquierda que puede representar el votante PSOE con ganas de autonomía para León se le cierra de repente la boca de la urna, huérfano de opciones, incluso se plantea votar a UPL, aun a sabiendas de que el partido de Luis Mariano Santos (por cierto de lo mejorcito en años, que tampoco es decir tanto) es un aparato acomplejado, bisagra y con un grave pecado original. Haber nacido en el despacho de Juan Morano con el único fin de restar electorado a aquel PSOE leonesista es mucho baldón. Difícil es pensar en una UPL que defienda valores de centro izquierda. Es más, difícil sacar el retrato robot de un partido que camina por la delgada línea que dejan los dos mayoritarios, y que permite gobiernos alternativamente en función de intereses casi personales, a coste cero y con la reivindicación imposible del triprovincialismo.

Se me ocurre que para muchos votantes del referido perfil es casi un sueño húmedo la conformación de una plataforma electoral donde estén representadas asociaciones del ámbito leonesista, puestas de acuerdo por el objetivo de la autonomía uniprovincial, y con espíritu suficiente como para plantarse en el Congreso de los Diputados con uno o hasta dos representantes, “sorpasso” a los dos partidos PP y PSOE. No me digan que no es tentador.

Pero el cascabel para este gato encerrado, cabreado y hasta rabioso, yo diría que está por fabricar, así que pensar en alguien que se lo ponga es ciencia ficción. Me viene a la cabeza que las pequeñas cuentas que se introducen en los cascabeles para que estos suenen reciben el curioso nombre de escrupulillos. Sin caer en el fácil juego, en este caso de unir al leonesismo de centro izquierda en una alternativa veraz, creíble y sólida, hay algo más que escrúpulos. Hay una más que probable falta de voluntad, unos personalismos insoslayables y el típico y genético fatalismo leonés, aquel que hace que proyectos propios se vean como inviables, torticeros y de oscuro propósito, mientras que cualquier proyecto importado recibe la aquiescencia general, alfombra roja y banda de música... tras ello la subvención, ERTE, concurso, campana y se acabó. Así somos. Triunfando fuera y a navajazos dentro.

Espero desde ese entorno ideológico escuchar la frase “sujétame el cubata”. Que alguien deje de mirarse un rato el ombligo, convoque a sus afines, decida maniobrar y comiencen conversaciones. Ahora mismo el espectro electoral, si de leonesismo se habla, es prácticamente infumable, muerta la última esperanza en la figura maltrecha y yaciente de Diego Moreno. Espero que alguien con la mitad de redaños que él salga del cómodo rincón donde se sienta y promueva esta iniciativa. Espero, en fin, que un leonés alce la voz y otras leonesas y leoneses le sigan... tocaba decir que como un solo hombre, pero seamos inclusivos y digamos que como un solo ser.

Repito mi manido leit motiv: Quereros y creeros. De verdad que os lo merecéis. Y ya urge. Daos una alegría, por favor.