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365 leoneses | Óscar Rdgz, músico y abogado

"Tengo mucho cariño a Ponferrada, es donde nací, donde crecí y donde tuve una infancia muy feliz"

Óscar Rodríguez Manrique es un fiel apasionado de su tierra, Ponferrada, y siempre que puede, regresa para disfrutar, junto a su familia y sus amigos | Vive en Madrid desde hace 14 años, donde, a parte de trabajar, tiene un grupo musical, Ella La Rabia, que le ha llevado de gira por distintos puntos de la geografía nacional e internacional
Óscar ha viajado por muchos lugares del mundo, pero Ponferrada sigue siendo su destino favorito.
Óscar ha viajado por muchos lugares del mundo, pero Ponferrada sigue siendo su destino favorito.

Óscar Rodríguez Manrique lleva su Ponferrada natal por bandera allá donde va. Y es que, además de su trabajo en un banco en Madrid, Óscar compagina su vida laboral con su pasión por la música, siendo el bajista de la banda Ella La Rabia, con la que ha viajado, no solo alrededor de la geografía española, sino también a otros países como Reino Unido o Polonia. Y es que, a pesar de llevar 14 años lejos de casa, siempre que puede, vuelve al Bierzo a disfrutar de su familia, sus amigos y, por supuesto, la gastronomía local, “la calidad del producto no se puede comparar”, asegura.

Óscar nació en Ponferrada en 1992 y destaca, de su infancia, recuerdos sumamente felices. “Desde pequeño viví en una urbanización donde había un montón de niños de mi edad y estábamos todo el día en la calle, allí no teníamos control ninguno desde los seis años”, recuerda y añade “salíamos a calle por la mañana, volvíamos para comer, nos volvíamos a ir, íbamos a cenar y después de cenar nos volvíamos a ir hasta la hora de dormir. Teníamos mucha libertad para para estar por allí”.

Y es que, como todo niño de su generación, de los años 90, Óscar dedicaba la mayor parte de su tiempo libre a jugar con sus amigos, “estábamos todo el día con las bicis, jugando al fútbol, en la piscina, jugando al baloncesto, jugando con piedras, con palos, creando circuitos para las bicis con saltos y la verdad que lo recuerdo muy feliz”. Además, también recuerda los ratos en el pueblo de su abuela, San Pedro de Trones, también en la comarca berciana, donde disfrutaba de estos mismos planes junto a su primo.  “No teníamos tiempo ni para ver la tele, ni para dormir la siesta, todo el día en la calle”, recuerda Óscar de su infancia “con libertad total y absoluta”.

Aunque no todo era ‘fiesta’, Óscar también recuerda los momentos de estudio en el Colegio Espíritu Santo de Ponferrada y las tardes de deporte. “Jugué en la Ponferradina de pequeño y también estuve federado en tenis, a eso me dedicaba al salir del colegio, además de a jugar”, relata.

De la pequeña Ponferrada a la gran ciudad, Madrid

Una infancia de lo más feliz en un lugar pequeño y con mucha vida, como era por aquel entonces Ponferrada, que dio paso a su juventud en la gran ciudad. “Después de acabar bachillerato en el Instituto Virgen de la Encina, abandoné Ponferrada para irme a estudiar la carrera de derecho a Madrid”, asegura.

Así comenzó su nueva vida en la capital, nueva ciudad, nuevos amigos. Sus primeros años en Madrid los pasó en un colegio mayor, en el que conoció a los que a día de hoy considera sus hermanos, sus compañeros de la banda Ella La Rabia. Con ellos empezó una aventura musical, por aquel entonces Killing Pete, que a día de hoy los lleva por grandes escenarios del panorama nacional e internacional. El grupo, compuesto por dos palmeros, un tinerfeño y Óscar, un berciano, lo que les aporta una mezcla cultural de lo más llamativa para sus composiciones. “Con Ella la Rabia nos va muy bien, hemos tocado en León varias veces, también otras tantas en Ponferrada, y alrededor de toda la Comunidad, solo nos falta Zamora, que esperemos que nos avisen pronto para tocar”. Un proyecto que comenzó como un entretenimiento entre amigos y que les ha abierto las puertas a grandes oportunidades a nivel nacional e internacional.

(I - D) Óscar, junto a Pablo, Edu y Javi, sus compañeros de Ella La Rabia, después de un concierto.
(I - D) Óscar, junto a Pablo, Edu y Javi, sus compañeros de Ella La Rabia, después de un concierto.

Pero el colegio mayor no solo le presentó a Edu, Pablo y Javi, quienes completan Ella La Rabia, Óscar también resalta hacer conocido a mucha gente de Ponferrada durante esta etapa y haber tenido la gran suerte de poder estar acompañado en esta nueva etapa por muchos amigos de toda la vida que también fueron a estudiar a Madrid. “Me sorprendió un montón la cantidad de gente de Ponferrada que había en Madrid. Y no solo de Ponferrada, de toda la provincia de León” y añade, “al final, la cercanía hace que tengas buenas relaciones y siempre te recuerda a tu casa. Juntarte con gente que es de cerca de donde tú vienes, te recuerda a casa”.

Y es que, a pesar de los grandes momentos que ha vivido, y sigue viviendo en Madrid, Óscar afirma que “se echa mucho de menos a la familia y aunque en los primeros años íbamos mucho a Ponferrada, prácticamente todos los fines de semana, cada vez se vuelve menos a casa, ya tu casa es Madrid”.

Tras finalizar sus estudios, Óscar decide quedarse en Madrid por varios motivos, tanto a nivel personal como profesional. “Me he quedado en Madrid, llevo 14 años y llevo trabajando aquí ocho”, explica.

Óscar Manrique durante un concierto con su banda, Ella La Rabia.
Óscar Rodríguez Manrique durante un concierto con su banda, Ella La Rabia.

Visitas a casa

Pero siempre que puede, intenta escaparse a ver a la familia y a los amigos que se quedaron. “Estos días he ido a León, mi sobrino ha nacido allí este fin de semana y ahora tengo una razón más para ir más a menudo”, destaca orgulloso y emocionado Óscar.

Pero no puede evitar sentir un poco de tristeza al hablar de la situación actual de la provincia y, sobre todo, de la zona del Bierzo. “Es un tema de conversación bastante recurrente con la familia y los amigos, sobre todo los que siguen viviendo en Ponferrada, y es cómo está la situación por allí”, asegura. “Ponferrada fue una ciudad que en su día tuvo muchísimo trabajo y muchísima industria. Toda la zona del Bierzo, con la minería, estaba Endesa también y ahora da un poco de pena, porque acostumbrado a lo que veía de pequeño, ahora se ve un poco vacía, ya no hay oportunidades, ni para la gente de allí ni para gente de fuera que quiera ir a vivir allí”, añade.

Y es que, como fiel defensor de su tierra, Óscar define Ponferrada como “una ciudad muy bonita, con mucho potencial”, aunque afirma que parece que “se está quedando un poco en una etapa de paso del Camino de Santiago”.

Óscar tocando el bajo en un concierto.
Óscar tocando el bajo en un concierto.

Ponferrada, siempre en su corazón (y en su estómago)

Pero a pesar de las dificultades, cuando regresa a Ponferrada, Óscar disfruta como aquel pequeño que corría por su urbanización con sus amigos. Pero ahora sus planes son otros, tomar algo y disfrutar de la buena comida, principalmente, algo que extraña cuando se aleja. “Echo mucho de menos que te pidas una caña y te pongan una tapa, ir andando a cualquier sitio, la cercanía de la gente, encontrarte con muchísima gente conocida por la calle, que te salude, que te pares a hablar con ellos. También los precios, en Ponferrada puedes comer muy bien por apenas 20 euros, algo casi imposible en Madrid, además, la calidad del producto no se puede comparar”, comenta Óscar.

“Le tengo mucho cariño a Ponferrada, es donde nací, donde crecí y donde tuve una infancia muy feliz” y lejos de la nostalgia, Óscar continúa, “pero bueno, me hace también feliz recordar lo que he vivido, me hace muy feliz ir allí y hacer las cosas que me gustan allí, ahora ya de más mayor. Y también espero que si en algún momento tengo hijos, que también vayan lo máximo posible para que ellos también puedan vivir un poquito de lo que de lo que yo he vivido”.

Finaliza asegurando que “no descarto en un futuro volver a vivir allí o incluso a León”, pero por el momento “voy todo lo que puedo e intento no perder el contacto con mi ciudad”.

Y es que, puedes descubrir el mundo entero, disfrutar de otros lugares, de otras personas y de otras experiencias, pero como se suele decir, ‘uno siempre regresa a donde fue feliz’ y para Óscar, ese lugar es Ponferrada.