Las últimas Agustinas de León
“Os decimos hoy, con letras grabadas en el corazón, a las queridas madres Agustinas Recoletas de León: nuestro reconocimiento por vuestra dilatada y fructífera presencia contemplativa recoleta, testimonial y evangelizadora en esta Iglesia particular, nuestra gratitud y el cariño sincero de la Diócesis de León en la solemnidad de la Encarnación del Señor, titular de vuestro convento”. Con estas palabras concluía su homilía el obispo Luis Ángel en la eucaristía vespertina especial de acción de gracias que presidía en la capilla del Monasterio de la Encarnación del Paseo de la Granja con motivo de la despedida de esta comunidad, que concluye este martes una presencia de más de tres siglos en la ciudad de León.
La comunidad de religiosas Agustinas Recoletas del Monasterio de la Encarnación se ha despedido este martes de la ciudad de León tras más de 350 años de presencia en la Diócesis. La eucaristía vespertina de acción de gracias, presidida por el obispo Luis Ángel de las Heras en la capilla del monasterio ubicado en el Paseo de la Granja, estuvo marcada por la emoción y el reconocimiento a la labor contemplativa, testimonial y evangelizadora de la comunidad.
Tres religiosas
En la celebración estuvieron presentes las tres religiosas que actualmente conforman la comunidad: la madre priora Beatriz Ofelia Álvarez, la madre Guadalupe Atalo y la hermana Ana María Ponce, acompañadas por representantes de la Federación de Monjas Agustinas Recoletas de España. La eucaristía contó con la concelebración del capellán del convento, Lauro Pérez Luengos, así como de miembros de los cabildos Catedral y Colegial. La armonización musical estuvo a cargo del canónigo y organista emérito Samuel Rubio, con el canto dirigido por el sacerdote Nicanor Martínez y la presencia del párroco de San Juan de Regla, José Luis García.

El obispo Luis Ángel destacó que “hoy agradecemos esperanzados los más de tres siglos de presencia de las madres Agustinas Recoletas en León”, subrayando el testimonio de fe de la comunidad, que a lo largo de su historia ha mostrado cómo su vida ha estado sostenida en Dios. Asimismo, resaltó el carisma recoleto, que en un mundo lleno de distracciones recuerda la necesidad del recogimiento espiritual.
El prelado elogió la consagración de estas mujeres religiosas, quienes a través de sus votos han mantenido una vida de trabajo, oración y recogimiento. "Han dado testimonio de solicitud, silencio, humildad y amor, reflejando el amor que Cristo ha dado a conocer al mundo, amándonos Él primero y mostrando siempre disposición a hacer la voluntad del Padre", agregó.
Concluyó su intervención remarcando la importancia de “dar gracias a Dios por el espíritu recoleto, que vosotras habéis mantenido vivo en la Diócesis y que ahora nos queda como legado. Y vuestra partida nos urge a un compromiso, por amor, para hacer la voluntad del Señor en la Diócesis de León con vuestra imborrable huella, continuando el espíritu de vuestra fundadora, madre Mariana de San José, y las primeras monjas Agustinas Recoletas de León”.
Más de tres siglos de historia en León
La comunidad de las Agustinas Recoletas de León tiene su origen el 11 de diciembre de 1663, cuando, con el apoyo del matrimonio noble formado por don Ramiro Díaz de Laciana y Quiñones y doña María Páez Caballero de Cepeda, cinco religiosas procedentes del Convento de la Encarnación de Valladolid llegaron a la ciudad. Inicialmente se alojaron en el Convento de Santa María de Carbajal antes de trasladarse a su primera sede en la calle del Cid, donde en 1664 concluyeron los trabajos de adecuación del monasterio.
Durante su historia, la comunidad enfrentó momentos difíciles, como la expulsión de 1868, cuando las religiosas debieron refugiarse nuevamente en el convento de Santa María de Carbajal durante quince años. Gracias a la ayuda de benefactores y el capellán Juan López Castrillón, adquirieron en 1884 un nuevo convento en la Plaza de Santo Domingo, donde permanecieron hasta 1965, cuando las exigencias urbanísticas las llevaron a trasladarse a su actual sede en el paraje de La Granja.

La bendición del nuevo convento tuvo lugar el 6 de agosto de 1967, en una ceremonia presidida por el entonces obispo Luis Almarcha Hernández, dando inicio a una nueva etapa de vida religiosa en la ciudad.
El pasado 12 de diciembre de 2023, la comunidad conmemoró sus 350 años de historia con una eucaristía de acción de gracias presidida por Nicanor Martínez García, párroco de San Juan de Regla durante 25 años y amigo cercano de la comunidad. En esta ocasión, se destacó la labor de las 192 religiosas Agustinas Recoletas que han pasado por el monasterio desde su fundación.
Finalmente, en la solemnidad de la Anunciación de este año 2025, la comunidad de León se despide en un clima de recogimiento, elevando sus oraciones y gratitud al Señor por tantos años de servicio y dedicación a la Iglesia y la humanidad.