La Ponferradina tocada, pero no hundida

Este domingo a las 12:00 horas, el Toralín acoge un encuentro crucial para la SD Ponferradina, que se enfrenta al Real Unión de Irún en la trigésima primera jornada de la Primera Federación. Después de encadenar dos derrotas consecutivas, el equipo de Javi Rey necesita urgentemente reencontrarse con la victoria para recuperar la confianza y seguir soñando con el ascenso directo.
La Deportiva, que ha tenido una temporada bastante competitiva, se encuentra en un momento delicado. A pesar de su buen inicio de campaña, las últimas semanas no han sido favorables, y los bercianos se han alejado un poco de la parte alta de la tabla. La derrota frente al Gimnàstic Tarragona (5-1) fue un golpe duro, pero el equipo sabe que aún queda mucho por jugar, con ocho jornadas por delante para seguir luchando por el objetivo.
Un rival con necesidad urgente
Por su parte, el Real Unión de Irún llega al Toralín con la necesidad de sumar puntos. Aunque se encuentra fuera de los puestos de descenso con 37 puntos, su ventaja sobre la zona peligrosa es mínima, por lo que los vascos no se pueden permitir más tropiezos. Con solo una victoria en sus últimos siete partidos, los visitantes están en una racha irregular, pero han demostrado ser un equipo duro y competitivo, capaz de arañar puntos en campos complicados como el Reino de León.
El duelo ante el Real Unión es una oportunidad para que la Ponferradina recupere la confianza y muestre su mejor versión. El Toralín, donde el equipo ha sido fuerte en muchos momentos de la temporada, se presenta como un escenario clave para sumar tres puntos que permitan mantener viva la ilusión del ascenso directo. Sin embargo, el equipo no podrá contar con Borja Fernández, lo que afecta al centro del campo, y la duda sobre la presencia de Doué mantiene en vilo a los aficionados.
La afición, clave
La afición blanquiazul jugará un papel fundamental en este encuentro, apoyando a un equipo que, pese a las adversidades, sigue con ganas de luchar por algo grande. La Ponferradina necesita volver a creer en sí misma, para recuperar las buenas sensaciones y para mostrar la solidez que le permitió estar en la parte alta de la tabla.
Este domingo, el Toralín será testigo de un partido lleno de emociones, donde los puntos en juego son vitales para ambos equipos. La Ponferradina tiene claro que no puede permitirse otro tropiezo si quiere seguir peleando por el ascenso directo.