Cerredo, el 11 de abril y 1,5 millones
Con la empresa Blue Solving y con la vertiente administrativa y empresarial cuestionada tras la tragedia en la que han perdido la vida cinco mineros, hoy todo es una radiografía y examen sobre la empresa titular de la explotación.
La compañía ahora bajo la lupa obtuvo autorización para desarrollar actividades en la zona del accidente. En particular, disponía de un permiso que permitía la búsqueda de materiales de alta calidad y el desmontaje de determinadas estructuras, cuya validez expiraba el 11 de abril.
Regulación
Dichas actividades estaban reguladas y supervisadas por las autoridades, aunque tras la tragedia han surgido dudas sobre el alcance real de las labores que se realizaban en el área.
En el pasado, permisos similares han sido objeto de controversia por su presunto uso para actividades no contempladas en la autorización original. En este sentido, se investiga si la empresa y su entramado societario habrían incurrido en prácticas irregulares en años anteriores.
Blue Solving
Asimismo, se ha conocido que tanto Blue Solving como otra compañía vinculada, Combustibles Asturiana y Leonesa, han recibido fondos del Instituto de Transición Justa por un importe superior a 1,5 millones de euros. Desde el Ministerio para la Transición Ecológica se ha insistido en que estos fondos no estaban destinados a la explotación minera, sino a la recuperación de antiguas instalaciones y la revalorización de materiales estratégicos. "En ningún caso para la actividad extractiva", subrayaron fuentes ministeriales a diferentes medios.
Por otro lado, Combustibles Asturiana y Leonesa también obtuvo una subvención para la creación de una planta de briquetas destinadas al sector industrial, inicialmente con enfoque en la siderurgia, aunque con la posibilidad de expandir su uso a otros ámbitos. La naturaleza y aplicación de estos fondos es ahora objeto de análisis en el marco de las investigaciones sobre la empresa y su actividad en la zona afectada.